Vale. A lo mejor no debió llevarlas al viaje internacional. A lo mejor debió obligarlas a vestir de otra manera más adecuada para la cita, pese a la libertad, pese a la adolescencia. A lo mejor no debió posar con ellas. A lo mejor los medios debiron respetar su deseo mil veces verbalizado de no publicar fotos de la menores, pese a que la imagen ya era pública, ya estaba colgada en la red, y por tanto colgada en el universo entero. Vale, muy bien, hasta ahí todo es posible. Y tiene, claro, diferentes miradas y distintas interpretaciones.
Lo que no vale, de ningún modo, es lo que ha pasado después( y da igual que el culpable sea él, por haberlas llevado, por haber posado,da igual).Porque lo que ha pasado después es que las han machacado, las han ridiculizado, las han humillado, las han insultado, se han mofado de ellas, no sólo de su estilo, no sólo de la foto, si no de ellas, de esas dos chicas menores,que parece que son buenas chicas y que no han hecho nada en realidad, y que a partir de ahora siempre que miren internet, verán,llerán, imágenes,comentarios de gente que no sé si harían lo mismo si fueran sus hijas, o sus hermanas o sus amigas. Qué pena de internautas. Qué pena de periodistas…







